Para evitar mayor conflicto con el planeta, lo primero que hay que hacer es con*****r la mayor plaga del mundo: El hombre. Para lo cual los gobiernos deben realizar verdaderos compromisos de control de natalidad, con programas desarrollados por sus entidades reguladoras de la salud pública. Esto demandaría un cambio de las directrices económicas y religiosas de las naciones, sobre todo del modelo capitalista y de globalización y de la religión que no acepta los métodos de planificación familiar, que en últimas son las que han impulsado un consumo voraz de los recursos de la naturaleza y un aumento desmedido de la población para de esta forma obtener miembros aportantes de su civilización.
Discovery no es responsable por los puntos de vista expresados por cualquier usuario ó el contenido de algún sitio externo referido por cualquier participante.