El amigo Bear ha ilustrado como se puede sobrevivir con la gran despensa que nos ofrece la naturaleza, no obstante, hay grupos humanos que viviendo en dicho entorno han hecho de él un verdadero menú. En la publicación anteriór ofrecí algunos datos respecto a los sabores que podemos apreciar dada la circunstancia que se presente. Esto debido a experiencias propias vividas en diferentes oportunidades. Aquí hablaré un poco de la gastronomía practicada por éstos grupos humanos donde participé. Los indígenas de la etnia Pemón son mas bien vegetarianos y recolectores y esto incluye insectos: uno de éstos manjares es una especie de estofado que preparan con una variedad de hojas algo carnosas a las que agregan saltamontes verdes. El platillo tiene un sabor exquisito. Aunque comen poca carne, pude probar la carne de tapir; su sabor no difiere en mucho al de la res aunque mucho menos grasosa, tiene además un color violacio. Sería mejor decir, que recuerda la del caballo, ya que de hecho son familia. También preparan una sabrosa salsa llamada "cumache": El jugo de la yuca amarga es muy venenoso por su alto contenido de arsénico por lo que deben exprimirlo para preperar el casabe (torta de yuca (mandioca)que equivale a su pan. Éste jugo es hervido por (8) horas hasta que pierde su efecto noscivo y se convierte en una pasta negra. Una vez logrado esto le añaden mucho pimiento picante y hormigas, éstas últimas, para aumentar el poder proteínico. Recuerda mucho el sabor de la salsa inglesa aunque bastante picante. Para no extenderme mucho, viene a mi memoria la manera en que la étnia Yanomami cocina sus carnes: la marimonda (mono araña), el paují (ave silvestre) y muchos mas, los asan sin pelarlos o desplumarlos, van al fuego directamente y los desollan a medida que los comen. Algo llamó mi atención y es que unas algas recolectadas del río, una vez convertidas en cenizas sirven como sazonador de éstos; es la sal. El sabor del mono, como dije antes no es muy definido, es duro, fibroso y algo dulce. Con esta "sal" se siente levemente amargo. Debo decir, que entre algunos criollos y no indígenas es que la depredación es mayor y mas inútil. En esas regiones se caza al jaguar tanto para vender su piel como para comerlo y su sabor es muy parecido al del cerdo. No apruebo áste tipo de cacería ya que el criollo puede optar por otros recursos si de alimentarse se trata. El indigena respeta al jaguar porque es simbolo de fuerza, además ya éste felino está en vías de extinción. Hay muchas cosas más que pudiera agregar, pero será en otro momento. No quiero aburrir con tanta escritura. Hasta pronto.
Publicaciones: 85 | Ubicación.: Venezuela | Registrado:: 16 May 2008
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