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En la selva ocurren muchos sucesos extraños... Mas aún por lo a veces inextricable de la misma. En mis trabajos que me han llevado en muchas ocaciones a éstos lugares he aprendido que no todo es lo que parece en la selva. En una oportunidad, en un claro lejano en medio de un bosque de galería en las selvas de Guayana mi equipo y yo escuchamos voces que parecían venir de todas partes... Todos las oímos y para el lugar en que estábamos, algo montañoso, cerca de un tepui (meseta de arenisca, algunas sobrepasan los 3000 mts de altura) a sabiendas de que no existía ninguna comunidad indígena cerca de ahí, ni tampoco minera, resultaba éste episodio algo atemorizante. Incluso el paisaje algo sobrecogedor del lugar ayudaba a darle un matíz aún mas espectral. No lográbamos entender el idioma de las extrañas voces y hasta un indígena que nos acompañaba no pudo decifrarlo. Lo notamos algo preocupado y ésto pudo deberse a una leyenda muy antígua en que muchos de ellos todavía creen: los "KANAYMÉ" o en adaptación criolla "CANAIMAS" palabra de donde se deríva el conocido asentamiento turístico CANAIMA en medio de las selvas de Guayana en el estado Bolívar, Venezuela. Díscese de la personificación del mal representada por seres que viven entre la niebla y las sombras de los árboles y a quenes atribuyen la desaparición de partídas de caza de indígenas de la región a veces muy numerosas que conocen bién la selva, no obstante, no vuelven a saber de estas personas. El hecho es real en cuanto a las desapariciones, sin embargo, puede deberse a muchas cosas. En el caso de las voces pude comprobar que el viento, en éstos lugares, transporta sonido originado en sitios distantes y al rebotar en la irregular topografía y ser filtrado entre los enormes árboles, sufre una deformación considerable, al punto de crear en nuestros oídos, muchos kilómetros después, algo totalmente distinto a lo original. En tu caso, amigo mío, si no se trató de un avión pequeño o algo similar, habría que averiguar. Un abrazo.
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