

Acerca de este tema, podrían ustedes mirar en su interior y darse cuenta como está hecho el mundo de sus ideas, las cuales ojála nunca sean fundamentalistas. La verdad absoluta no existe para mi gusto y en mi opinión nunca la han sustentado los sistemas religiosos.
Desde pequeño nunca me pareció con sentido común, que alguien quien profese un credo religioso, tuviera que asumir una actitud pulcra al no desarrollar sus capacidades tanto físicas, biológicas, sexuales, emocionales y espirituales, solo con el mérito de establecer un paradigma sociocultural y ser un guía espiritual de grupos humanos, que desde siempre no tuvieron acceso tanto a la información de la verdad, como también a la formación científica que unos pocos detentaron.
Hemos llegado al Siglo XXI y un cineasta con autoridad en la materia, tuvo que mostrarnos una verdad que estaba negada por las Iglesias del Mundo. Recién leí en un períodico internacional, y señalaba que el Vaticano estaba informado de ese Sepulcro a partir del año 1980, y la información se tuvo que clasificar por algún motivo de fuerza mayor. El Papa Juan Pablo II, nos visitaba en el año 1987 para darnos a conocer que "El amor es más fuerte" y "Míralo sólo a El", aludiendo a Jesucrito, como líder espiritual hasta nuestros tiempos. El Papa nunca nos presentó a la Iglesia Universal como la gran poseedora de la Verdad, sino que a Jesucristo. Comienza a tener sentido todo esto, ya que Buda, el profeta Mahoma o el profeta Smith y muchos más, dejaron más de una enseñanza al reflejar que existe una verdad, que con el tiempo tiene que evolucionar, de la misma manera que cuando uno pasa de un estado a otro. Sin duda alguna, la verdad no podía ser revelada sino hasta estos últimos tiempos, en que necesariamente vamos por un proceso de liberación de estos paradigmas, que no se pueden sustentar en momentos en que la tecnología nos abre las puertas hacia la reinvención de nuestras vidas.
No es menos cierto, que Jesús fue un ser humano con las mismas características fisiológicas, biológicas y espirituales que ostenta todo terrícola y sus necesidades fueron cubiertas como la de cualquier ser humano, tanto física como espritualmente. La diferencia se encuentra en el desarrollo filosófico y político que hicieron posteriormente de su legado espiritual, habiendo o no sido casado con María Magdalena y habiendo o no concebido un hijo al que llamó Judas.
Yo creo en la tesis de un Jesús humano y poseedor de una verdad innegable y sus dones provienen del cosmos, pero no tuvieron que haberlo inmaculado tanto para hacer de él un ser perfecto sólo para señalar la imperfección del ser humano y por ende el tormento que causó sólo pensar en las acciones puras e impuras, incluso el pecado de pensamiento, palabra, obra u omisión, que lo encuentro ya fuera de contexto desde la Inquisión asumida por la Iglesia Católica.